Si me preguntan qué es Izaña, diría que “Izaña es Emilo”

El viernes nos levantamos con la triste noticia del fallecido de nuestro compañero y exdirector Emilio Cuevas. Llevaba varios años luchando contra una enfermedad, y su marcha ha dejado un gran vacío, no solo a la comunidad científica, ya que su compromiso en el estudio de la atmósfera y del cambio climático era de todos conocidos, sino entre todos sus compañeros y amigos.
La verdad es que le tenemos que agradecer mucho a Emilio. No solo por su aportación científica sino por darnos su visión de que Izaña y Canarias podía ser referente a nivel internacional en el estudio de la atmósfera. Ahora parece fácil, y está en boca de todos hablar de cambio climático, gases de efecto invernadero, invasiones de polvo sahariano, etc. pero si nos remontamos a finales de los 80, esto no era normal, y mucho menos prioritario. Quién conoce la historia de Izaña, sabe que por aquella época más allá de existir algún interés internacional en aprovechar las condiciones de la atmósfera de Canarias, no había ni interés ni unas infraestructuras adecuadas para poder estudiar y observar la atmósfera. Y en esas condiciones, Emilio comenzó a contagiar su pasión a la gente que tenía a su alrededor, y casi de la nada, y muchas veces contra corriente, convenció de la importancia de estudiar la atmósfera, y posicionó al Observatorio de Izaña como referente mundial, tal como había imagina.
Quien haya tenido la suerte de tener una conversación con él, no creo que se haya quedo indiferente ya que sus palabras trasmitían esa pasión y visión de futuro que para algunos era incómoda, pero que defendían con honestidad la necesidad de que solo a través de la ciencia, y con la suma de esfuerzos, se podían abordar los retos que como sociedad se nos estaban presentando, y ante eso había que actuar inmediatamente sin buscar escusas. Además defendía que “Izaña era las personas que lo formaban”, y reconocía, siempre que podía, que ese era el motor que permitía que todo funcionara y avanzara, compartiendo los logros que se le atribuían a que éstos, en ningún caso, hubieran sido posible sin el trabajo de muchos.
En estos momentos tan duros, solo podemos decirte gracias por haber podido imaginar que podía ser Izaña, y por contagiarnos tu pasión por este maravilloso mundo. Te echaremos de menos.
Carlos Torres
Director CIAI
